La salud mental en las escuelas del Perú ha dejado de ser un problema pedagógico para convertirse en una verdadera emergencia de seguridad y gobernabilidad. Como psicóloga que ha recorrido el país trabajando en programas sociales, he visto de cerca cómo el sistema educativo, diseñado para instruir, ha olvidado su deber de proteger.
No estamos hablando de casos aislados. Estamos ante una «pandemia invisible» que afecta el futuro de nuestros niños y adolescentes. La violencia escolar y la falta de contención emocional están expulsando a los estudiantes de las aulas y, en muchos casos, empujándolos hacia la delincuencia o, trágicamente, hacia el suicidio.
Es inaceptable que, teniendo leyes vigentes, la realidad sea tan distinta. La desconexión entre lo que dice la norma y lo que sucede en el aula es abismal. Por eso, mi compromiso es abordar la salud mental en las escuelas no con promesas vacías, sino con las herramientas de control y revisión técnica que ofrece el Senado Nacional.
Diagnóstico: La realidad de la salud mental en las escuelas
Las cifras oficiales son devastadoras y revelan la magnitud del abandono estatal. El portal SiseVe ha registrado una tendencia histórica que supera los 73,000 casos de violencia escolar. Lo más alarmante es la aceleración reciente: solo entre 2023 y 2024, se reportaron más de 49,000 incidentes.
Un sistema sin defensores
A pesar de esta explosión de violencia, el 98% de las instituciones educativas públicas carece de un psicólogo escolar. La ley que exige un profesional por colegio existe desde 2011, pero el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha bloqueado sistemáticamente su financiamiento, priorizando el equilibrio fiscal sobre la vida de los estudiantes.
En Lima Metropolitana, la situación llega al absurdo. Un informe de la Contraloría reveló que, de 324 psicólogos contratados, más de la mitad realizaban labores administrativas en las UGEL, dejando apenas 153 profesionales para atender a más de 2 millones de estudiantes. Esto resulta en una ratio imposible de un psicólogo por cada 13,000 alumnos.
Consecuencias mortales
La falta de atención oportuna en salud mental en las escuelas tiene costos irreversibles. Entre 2020 y 2024, se reportaron más de 5,576 intentos de suicidio en el país. Las adolescentes mujeres son las más vulnerables, presentando tasas de autolesión tres veces mayores que sus pares varones. Sin psicólogos que detecten estas señales, la escuela deja de ser un refugio seguro.
Mi propuesta desde el Senado para la salud mental en las escuelas
Como Senadora, no tengo la facultad de iniciar leyes de gasto, pero sí tengo el poder constitucional de revisar, aprobar y fiscalizar el Presupuesto de la República y las normas que vienen de la Cámara de Diputados. Utilizaré estas atribuciones para garantizar que la salud mental en las escuelas deje de ser letra muerta.
PILAR 1: Blindaje Financiero en la Comisión de Presupuesto
Participaré activamente en la Comisión Bicameral de Presupuesto para revisar técnicamente la Ley de Presupuesto anual. Mi objetivo será incluir cláusulas que declaren la «intangibilidad» de los recursos destinados a plazas de psicología escolar.
No permitiré que el MEF siga utilizando la excusa de la «disponibilidad presupuestal» para bloquear la contratación de psicólogos. Exigiré un cronograma de cumplimiento progresivo y vinculante, fiscalizando que el dinero asignado no sea desviado a burocracia administrativa, sino que llegue directamente a las escuelas.
PILAR 2: Revisión de la Carrera Pública y Dignificación
Revisaré rigurosamente cualquier proyecto de ley que modifique la Carrera Pública Magisterial o administrativa para asegurar que se incorpore a los psicólogos educativos en un régimen laboral digno y estable.
La rotación constante de personal contratado por órdenes de servicio impide generar vínculos de confianza con los alumnos. Desde mi función revisora, velaré por que las normas garanticen estabilidad y línea de carrera, atrayendo a los más de 55,000 psicólogos colegiados que hoy el Estado desaprovecha.
PILAR 3: Fiscalización de Modelos de Gestión Eficientes
Fiscalizaré la labor del Ministerio de Educación y los Gobiernos Regionales en la implementación de modelos de gestión como las «Redes de Bienestar». Ante la imposibilidad inmediata de cubrir 50,000 colegios, impulsaré el control político para que se creen Unidades de Bienestar Integral (UBI) que atiendan clusters de escuelas con equipos itinerantes de respuesta rápida.
Además, exigiré cuentas sobre la modernización del sistema SiseVe. Necesitamos que la data se use para prevenir focos de violencia mediante inteligencia artificial, no solo para contar tragedias cuando ya ocurrieron.
Hacia un futuro donde la escuela proteja
Imagino un Perú donde la salud mental en las escuelas sea la base de nuestra convivencia. Un país donde un adolescente víctima de bullying encuentre una puerta abierta y un profesional dispuesto a escuchar, en lugar de indiferencia institucional. Invertir en la mente de nuestros niños es la estrategia más eficiente para prevenir la delincuencia y fortalecer nuestra democracia.
Mi Compromiso
Soy Cecilia Villanueva Oshiro, psicóloga y gestora de políticas públicas. No llego al Senado a improvisar, sino a aplicar mi experiencia técnica para destrabar los candados burocráticos que hoy impiden que la ayuda llegue a quien la necesita.
Desde el Senado Nacional
Como miembro del Senado, ejerceré un control férreo sobre los Decretos de Urgencia y la ejecución presupuestal para asegurar que la salud mental sea tratada como una prioridad de Estado. No aprobaré presupuestos que ignoren a la infancia ni ratificaré designaciones de funcionarios que no demuestren compromiso con el bienestar estudiantil.
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